Todavía no sabemos muy bien cómo escribir estas líneas sin emocionarnos. Es una de esas despedidas que no se dicen con palabras, sino con todo lo que hemos vivido juntos durante tantos años.
Durante estos casi 23 años no solo has dirigido esta gran familia, sino que has formado personas, has sembrado valores y has marcado el compás de nuestras vidas. Para muchos, esta banda es casa, refugio, escuela y familia, y tú has sido parte imprescindible de ese corazón que la ha mantenido latiendo todo este tiempo.
Hoy dejas la batuta, pero te quedas en cada ensayo lleno de recuerdos, en cada concierto en el que aún se notará tu forma de entender la música y en cada uno de nosotros/as.
Te deseamos que esta nueva etapa llegue con calma, con alegría y con la certeza de que aquí siempre tendrás un lugar, una silla, un atril… y muchos corazones que te quieren.
Gracias por todo, maestro 🪄🫂❤️🎶






